Si tras el sonido escondido del viento,
descubrí el camino de un amor, dije:
¿Qué más puedo pedir?
Deseaba una presencia en mí,
aparte de mi propia existencia
y tuve de él un suspiro, un abrazo, un te amo
que duraron millones de minutos.
Y en este largo caminar
se construyen tres escenas
de un drama sin igual.
Un libreto de ilusiones,
un ambiente de canciones,
se formaron al soñar.
Aparece el primer acto,
que da origen al encuentro
tan oculto, tan intenso
entre la fantasía y la realidad.
En Noche oscura, Noche mágica…
admiraba el resplandor
de una mirada fija
sedienta de calor.
Luz brillante de la luna,
testigo de las palabras,
de las horas que pasaban
disimulando el temblor;
de los nervios que producen
un diálogo que confunde
aquella verde observación.
No fue sino inspiración,
nacida en aquel momento,
que formaba sin ningún miedo
un sendero de confiar…
Se espera con tantas ansias
saber cual será el final,
un final para este acto,
¿Cómo terminará?
Sentir la respiración,
actuar con el corazón
y el roce de unos labios,
no sería la excepción.
De ensayos se comprendió
el tiempo utilizado,
entre un acto y otro acto
todo se unió en amor.
Felicidad nunca se ha ido,
sonrisas nunca han faltado,
lágrimas por otro lado
fueron parte del ambiente.
Dos personajes de ensueño,
protagonistas del luchar,
mas no dejaron apagar
el Verde del fuego ardiente.
Tras el sonido de un Te amo,
traspasado a la realidad,
en este largo caminar
de un amor lejano pero fuerte.
Solo me resta decir: ¿Qué más podría pedir?
Que esta obra nunca acabe, que no tenga nunca un FIN.
Muy bonito, sigue sembrando palabras para cultivar obras de arte, cautivando sentimientos y dejandolos plasmado en este lienso
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