Pisar laberíntico.
Pisadura enredada.
Tropiezo intrincado.
Un caos al andar.
Ante un piso tortuoso,
enmarañado, meandro
unas huellas caóticas
confusión crearán.
Y ante una mente deshabitada,
un laberinto posible
poco poco me guía hacia la interrogación.
¿Si existe algún órgano que guarda sentimientos,
en cuál de ellos se esconde la gran inspiración?
